viernes, 27 de septiembre de 2013

Séptimo Chakra Sahasrara


Séptimo Chakra
Sahasrara

El nombre en sánscrito es Sahasrara que significa "Multiplicado por mil". Se localiza en la membrana del cráneo en la coronilla, en la parte superior de la cabeza. Se visualiza como color púrpura. Está vinculado elementalmente con la energía y el pensamiento cósmico.

El séptimo chakra se vincula a la mente y especialmente la lucidez. La mente va asimilando la existencia, confiriéndole sentido, y construyendo el sistema de creencias. Estos son los programas maestros a partir de los cuales edificamos la realidad. Por eso, este chakra es el chakra maestro y se relaciona con la glándula maestra del sistema endócrino, la pituitaria.

Fisiológicamente, guarda correspondencia con el cerebro y más especialmente con la parte superior o córtex cerebral.

Funciona como una antena, un receptor de la energía divina que llega a nosotros en la forma de inspiración, guía y protección. Nos pone en contacto con lo eterno, lo que no muere, la parte permanente del alma. La sabiduría de cada vida se acumula en este centro y representa la trascendencia total de lo que es terrenal, fugaz y transitorio. Es la conciencia de uno mismo y del universo al mismo tiempo. El chakra corona representa un estado iluminado de conciencia que en hindi se conoce como Samadi. Mientras nos movemos en la incertidumbre de la vida con este chakra abierto y funcionando correctamente, advertimos y experimentamos la presencia de la guía divina en todo lo que hacemos. Nos inspira mientras recorremos el camino que hemos elegido.

La consciencia de que formamos parte del todo y de que el todo es parte de nosotros se convierte en una realidad viviente cuando se abre este chakra. Necesitamos un sistema energético equilibrado para que el chakra funcione correctamente y esté sano.

Se abre tardíamente en la vida, una vez que se ha aprendido la naturaleza espiritual de la existencia y a ser capaces de afrontar la responsabilidad de servir al mundo y al planeta. Si se activa demasiado pronto, es posible que alguna otra parte del sistema energético no esté funcionando correctamente y acaso experimente locura temporal, confusión e indecisión. Cuando se desarrolla por sus propios medios, la persona está preparada para asimilar las verdades espirituales y vive libre del ego y receptiva a la voluntad de Dios. Las personas que siguen un camino espiritual y que no están afiliadas a una religión pueden abrir el chakra viviendo la vida según sus verdades superiores.

Otra forma en que se puede abrir este centro es a través de la creatividad. Cuando encontramos armonía interna a través de la aceptación de un poder superior, somos capaces de crear y manifestar la armonía externa. Este chakra es el centro de la inspiración, la sanación, la belleza y la serenidad.

Uno de los aspectos agradables del chakra es su afinidad con la belleza, que abre la mente a los reinos de las posibilidades que encantan, sanan y relajan la psíque.

La serenidad es un aspecto importante de este chakra. Es más profunda que la calma y nos ofrece paz mental, nos coloca en el presente y de este modo cualquier cosa que hagamos estará bien: no hay resistencia ni separación. No tiene importancia donde nos encontremos ni que estemos haciendo, estamos viviendo el presente. La verdadera serenidad proviene de la aceptación de los deseos, de las emociones y de la naturaleza. Significa sentirnos cómodos con lo que somos. Este es el chakra que mantiene la comodidad necesaria para la estabilidad.

Al centrar la atención en la meditación ayudamos que el chakra se mantenga activo y abierto. Cuando se activa el chakra corona, una paz muy profunda desciende sobre el cuerpo/mente/espíritu.

Cuando llevamos una vida consciente, somos seres espirituales. Nos identificamos con esa parte de nosotros mismos en la que somos uno con el espíritu, uno con el alma.

Todos estamos conectados con la Fuente. Habita en el interior de todos nosotros y tiene la identidad integral como presencia viviente en nuestro interior. Es preciso reconocer la Fuente cuando tenemos este nivel de conciencia. Las personas que están conectadas con el poder superior saben que cualquiera que sea su destino o karma, ésta forma parte de lo divino.

Los arquetipos, asociados a este chakra son: el "Gurú" y el "Egocéntrico".

El título de gurú no solo es aplicable a un místico que está sentado en la cima de una montaña meditando sobre la vida. Ese estado lo pueden lograr igualmente aquellos cuyo triunfo es tan grande como el del egocéntrico. Sin embargo, el gurú tiene una perspectiva expansiva de su situación en el mundo. Puede concentrarse en objetivos específicos y alcanzables, pero sabe que hay infinitas posibilidades, más de las que la mente humana puede imaginar, a través de las cuales estos objetivos podrían realizarse. Por tanto, están abiertos y dispuestos a aceptar lo inesperado, lo extraño, las coincidencias. El gurú acepta lo poco que sabe, por lo que confía en que su conexión con su ser superior le proporcionará siempre el camino o la respuesta adecuada. Estos individuos irradian una calma interior que procede de una aceptación total de quienes son realmente, sin importarles lo que son. No son seres humanos intentando ser espirituales, sino seres espirituales aprendiendo las lecciones emocionales vitales al llevar temporalmente el mando de lo espiritual.

Las personas que viven de acuerdo con la conciencia espiritual superior no suelen poner sus energías en las luchas por la vida. Se dedican a enseñar, a guiar y a inspirar a los demás para que encuentren su propia magia y cultiven sus propios dones. Se esfuerzan por ayudar a los demás a liberarse. Estar en presencia de personas tan iluminadas es una experiencia única y maravillosa. Son seres tan ligeros que no supone ningún esfuerzo estar con ellos. Su energía es fresca y libre, alegre y serenamente energizante.

Las necesidades físicas mundanas de la vida cotidiana son de gran importancia para sostener a una persona que tiene una conexión con los reinos superiores. El aislamiento y las conductas selectivas y exclusivas crean una fuerte sensación de separación. Sin embargo, a veces las personas que viven principalmente en los reinos superiores necesitan soledad y privacidad para calmar y proteger sus delicados sistemas.

El arquetipo disfuncional es el egocéntrico, que es arrogante y centrado en sí mismo. Su expresión común es "yo creo mi propia suerte". Por su concentración total en el mundo material y en la ilusión de que lo controla, el egocéntrico no tiene conciencia de lo divino, ni relación alguna con ello. Estos adictos del control se consideran totalmente responsables de todos los beneficios que consiguen en la vida. Ciertamente, su bienestar psicológico depende en gran parte del éxito material, pues los egocéntricos se identifican exclusivamente con lo que hacen, no con quienes son. El problema es que están tan atareados concentrándose en su destino que se olvidan de disfrutar del viaje, y su tendencia a la adicción al trabajo a menudo los deja solos y sin gratificación a los niveles más profundos.

La perspectiva del mundo que tiene el egocéntrico es mecanicista, pues no tiene tiempo para nada que no se pueda explicar lógicamente. Por eso no consigue obtener beneficios de todo lo que de misterioso e inexplicable hay en la vida.

A veces, quizás muy tarde, cuando los atavíos del éxito, sobre todo el estatus en el trabajo, ha desaparecido con la jubilación o porque ha perdido el empleo o porque su salud sufre por causa del estilo de vida que ellos han elegido y consideran bueno, los egocéntricos se ven obligados a enfrentarse a su bancarrota espiritual. La autodeterminación y el rígido control de su propia vida hace que valoren más el materialismo, para descubrir (cuando ya no tiene significado), que carecen de los recursos interiores necesarios para obtener más de la vida.

Características del chakra:

Demasiado abierto: es cuando el chakra gira a una velocidad excesiva. Son personas psicóticas o maníaco depresiva, con expresión sexual confusa, frustradas, con la sensación de que el poder no se ha realizado.

Bloqueado: el chakra no gira o lo hace con demasiada lentitud. Son personas constantemente agotadas, que no pueden tomar decisiones y no tienen sentimientos de pertenencia.

Equilibrado: es cuando el chakra gira a la velocidad correcta. Son personas con personalidad magnética, logran "milagros" en la vida, son trascendentes y están en paz con el ser.